La aportación nuestra es desde un taller artesano que desde hace ya varias décadas que reproduce piezas sacadas de distintos retablos, algunas de ellas del patrimonio artístico conventual, y  policromadas con las habilidades técnicas del renacimiento español ( s. XVI).

Este es un laborioso proceso  que da comienzo con  la  confección -  a partir del modelo original -  de un molde elástico  de silicona y su respectivo contramolde. 

A ello sigue la  copia de la figura a reproducir.  El material base utilizado  son las actuales resinas de poliéster que una vez polimerizadas bajo el efecto del calor se hacen definitivamente duras e insolubles.  Ya coloreadas se refuerzan con carga de fibra de vidrio y para quitarles densidad se les añade aerosil. La elaboración de las esculturas vacías es por estratificación hasta conseguir que sea sólida y ligera.

Después un trabajo esmerado de arreglo y de relleno hasta dejar bien lograda la figura. 

El vaciado de la pieza se retela. Y entonces ya  está lista para policromarla.  Esta fase empieza con el  dorado al mixtión con pan de oro sobre un preparado de rojo-bol.  El  uso del dorado se justifica  por la gran luminosidad  y vida que otorgan a las imágenes.

Se barniza el oro y, una vez bien seco, se aplican los pigmentos elegidos con humectante de huevo. En el s. XVI se acentúa la tendencia a policromar ricamente las esculturas contra la costumbre del s. XV que dejaba amplios espacios meramente dorados sin pintar.

Para las vestiduras se usan dos técnicas: grabado, que consiste en levantar con un punzón parte de la pintura que se ha dado sobre el dorado, formando labores decorativas y pintura  “a punta de pincel” que son labores de varios colores que se aplican directamente al dorado. Ambas técnicas constituyen el estofado.

Las pátinas, como ligeras y sutiles veladuras,  embellecen la policromía dándole un un carácter antiguo.

Las partes desnudas se encarnan con pinturas sin precisar dorado.

El trabajo concluye  pintando manos y caras,  reflejando en ellas la belleza que de Dios procede.